martes, 24 de noviembre de 2015

Recuerdame...

Capitulo N°1 Rubios Mechones


Una pequeña ojiblanca corría desenfrenadamente por los pasillos , pues sabia que si hacia esperar a su padre , este podría cambiar de parecer y dejar que la llevara el chófer como siempre . Y ella no quería eso, está había sido la primera vez que su padre se había ofrecido a llevarla a su nuevo colegio en coche y además irían ellos solos, sin su pequeña hermana. La pequeña Hinata Hyuga a pesar de que podía tenerlo todo, ya que pertenecía a una de las familias mas importantes de Japón, sabia que siempre habría algo que no podría conseguir y ese algo era la aprobación y cariño de su padre. Una vez llego abajo con su pesada maleta, sonrió, miro a su padre sentado en el asiento del conductor que mantenía un semblante serio y sin poder evitarlo, por la emoción, ella corrió al coche, abrió con fuerza la puerta de el copiloto y se subió. -¡Hinata!- grito su padre,consiguiendo que la niña diera un pequeño salto en su asiento-¡La maleta! Entonces se dio cuenta de que esta aun se encontraba al pie de las escaleras tal y como la había dejado antes de salir corriendo hacia el coche. -Lo siento - susurro la niña mientras agachaba la cabeza en señal de arrepentimiento- Iré a buscarla. -Quédate en tu asiento- Hiashi suspiro -la traeré yo . Hinata estaba encantada; su padre no solo la iba llevar a su colegio si no que ahora también estaba siendo amable con ella. La niña observo como su padre; un hombre de 41 años, con un porte elegante, cabello largo , ojos blancos y su característico semblante serio recogía la pequeña maleta de color lavanda y la metía en el asiento trasero del coche. -¿No olvidas nada?- pregunto Hiashi una vez estuvo ya sentado en el asiento del conductor. -No. lo tengo todo - respondió la niña con una gran sonrisa que su padre ignoro- no olvido nada -susurro esto ultimo para si misma. La pequeña escucho como rugía el motor del Mercedes plateado de su padre y vio como su hogar quedaba atrás pero no sintió tristeza al verse lejos, ya que ella no soportaba esa gran mansión, le recordaba demasiado a su madre que había fallecido hace 7 años. Se sintió triste al recordarla, no entendía muy bien el sentido de la muerte de su madre, es decir, ¿realmente tenia su madre que morir?.Hinata a pesar de lo pequeña que era tenia claro que ella no era muy religiosa. Así que la explicación: "dios decidió que ella debía estar en el cielo." para ella esas palabras no tenían sentido.Como iba Dios llevársela, dejándolos solos a ella, su hermana y su padre.Todos la necesitaban aquí, sobre todo su padre, desde la muerte de su esposa, Hiashi se había convertido en un hombre aun mas serio y gruñón. -Hinata...-dijo, llamando la atención de su hija, mientras miraba hacia la carretera- nosotros los Hyuga tenemos una gran historia,como sabrás, y espero que a partir de ahora, no decepciones ni a nuestros antepasados ni tampoco a tu difunta madre. ¿Entiendes?. -Si - respondió Hinata mientras agachaba la cabeza y contemplaba sus zapatillas violetas y procuraba escuchar a su padre.

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